Introducción
El principio fundamental de privar de dolor a los pacientes toma
particular importancia en la práctica odontológica,
ya que la boca corresponde a un territorio en demasía sensible,
a través del cual en paciente expresa sus emociones.
El dolor constituye un mecanismo de defensa del organismo, ya
que permite reconocer una agresión permitiendo evitar así un
daño real. Sin embargo para el paciente es una sensación
subjetiva desagradable, y por el hecho de ser subjetiva influye
mucho la personalidad del paciente (aprehensivos, ansiosos). Es
por esto que las complicaciones sicovegetativas (Síndrome
vasodepresor y trastornos por hiperventilación) son las
complicaciones sistémicas más frecuentes, incluso
la mayoría de las reacciones atribuidas a la toxicidad de
los anestésicos locales o como alérgicas, son en
realidad de naturaleza sicovegetativa.
Se observa un aumento de emergencias en: pacientes de edad avanzada,
pacientes que usan fármacos y en sesiones odontológicas
prolongadas.
En sentido estricto, las reacciones adversas sistémicas
ocasionadas por los anestésicos locales son:
• Reacciones por toxicidad.
• Hipersensibilidad.
• Interacciones medicamentosas.
Estas reacciones se deben más a componentes de la solución
anestésica, como vasoconstrictores y exipientes que al anestésico
propiamente tal.
Emergencias Dependientes del Fármaco
La administración de agentes anestésicos
locales es considerada hoy esencial en la atención
dental. Sin embargo, resulta importante recordar que dicha
práctica
implica la administración de un fármaco al
paciente, elemento que por si mismo puede actuar como gatillante
de una emergencia durante la atención dental.
Dentro de los efectos tóxicos relacionados con los
anestésicos locales (AL) la mayor parte de ellos son
atribuidos a una gran concentración sanguínea
alcanzada por el fármaco en el organismo de nuestro
paciente. |
Reacción de Sobredosis:
Se refiere a los síntomas manifestados como resultado de
una sobreadministración de un fármaco que provoque
niveles elevados de él en la circulación sanguínea. De los efectos provocados por dicha reacción es posible
observarse desde aquellos que puedan resultar completamente reversibles,
hasta aquellos que pueden resultar incapacitantes para el paciente
o causarle inclusive la muerte.
Para que una sobredosis ocurra es necesario que la droga ingrese
al sistema circulatorio del paciente en concentraciones tales que
sean capaces de producir Reacciones Adversas Medicamentosas (RAM)
en varios tejidos de su organismo.
En condiciones normales él AL se absorbe constantemente
desde su depósito hacia la circulación, que en igual
medida es retirado de ella por acción hepática manteniéndose
los niveles sanguíneos del fármaco bajos. Pero este
equilibrio puede verse alterado de diversas formas de modo que
pueda tenderse a un aumento de la concentración sanguínea
del anestésico. La reacción de sobredosis se mantendrá entonces
hasta que estos niveles desciendan.
Factores predisponentes a sobredosis
Factores
propios del paciente:
a) Edad:
Principal predisposición encontraremos tanto en niños
menores de 6 años de edad como en adultos mayores de más
de 65 años.
Dicha situación se presenta dado que a dichas edades
fisiológicamente
el metabolismo, absorción y excreción de fármacos
se encuentran en una mayor o menor medida disminuidos. En los
primeros por carecer éste de una madurez adecuada y
en los segundos por la degeneración del sistema propia
del envejecimiento.
b) Masa corporal:
Donde individuos delgados tendrán un mayor riesgo que
pacientes obesos.
Al administrar él AL éste se distribuye por todo
el organismo; en pacientes obesos al poseer una mayor masa
donde el fármaco se pueda distribuir (comparado con
un paciente normal), será posible administrar una mayor
dosis del medicamento sin que se observen signos de sobredosis.
Por otro lado, un paciente
delgado poseerá una menor masa de donde él AL
se distribuirá teniéndose entonces una mayor
probabilidad de que una reacción de sobredosis se presente.
c) Padecimiento de alguna patología:
Debido a que ella puede provocar alguna alteración en cualquier
nivel de los sistemas implicados en el metabolismo y excreción
de los AL situación que pueda favorecer el aumento de éstos
en la concentración sanguínea de nuestro paciente.
Un clásico ejemplo de esto resulta el padecimiento de alguna
afección hepático renal en el individuo a inyectar.
d) Factores genéticos:
Algunas deficiencias genéticas como es el caso de la producción
de “colinesterasa plasmática atípica” puede
significar una alteración del metabolismo de la solución
anestésica.
e) Estado mental del paciente y su ambiente:
Al estar todas estas variables en estrecha relación con
la percepción que tendrá el paciente de la sensación
dolorosa, ocurriendo lo mismo ante el ulterior efecto de la droga.
Estados ansiosos requerirán mayores dosis de anestesia lo
cual aumentará el riesgo de provocar una Sobredosis en
el paciente.
f) Género:
Si bien no han sido demostradas diferencias metabólicas
entre ambos géneros, es posible establecer una excepción
en la mujer embarazada, donde su condición determina una
leve alteración del normal funcionamiento renal pudiendo
manifestarse esto como un factor de riesgo frente a la administración
de una solución anestésica.
Factores Dependientes del Fármaco:
a)
Acción vasodilatadora del anestésico:
Lo cual facilitaría la fácil difusión de
la solución anestésica hacia la circulación
viéndose
por dicho motivo aumentado el riesgo de una sobredosis anestésica.
b) Dosis administrada:
Una mayor dosis elevará el riesgo de sobredosis en
el individuo inyectado, gracias a una administración
de una mayor cantidad de droga que se distribuirá en
el organismo.
c) Vía de administración utilizada:
Dado que el efecto deseado se focaliza en el tejido inyectado,
se obtendrán niveles sanguíneos pequeños,
una inyección intravascular involuntaria, sin embargo
podría elevar esos niveles en sangre a concentraciones
altísimas que pudiesen provocar una reacción de
Sobredosis anestésica.
d) Velocidad de inyección:
Una inyección muy rápida combinada a una punción
y administración de la droga intravascular involuntaria
se relacionan con la mayor cantidad de las reacciones de sobredosis
anestésicas.
e) Vascularización del sitio de la inyección:
Factor que facilita la difusión del AL al torrente sanguíneo
en un menor período de tiempo.
f) Presencia de vasocontrictor (VC) en la solución
anestésica:
La que disminuye la probabilidad de una sobredosis por tener
una directa implicancia en contrarrestar la acción
vasodilatadora propia del anestésico. Así mismo,
permite el uso de una menor concentración del AL en
la solución
a inyectar para la obtención de un mismo efecto.
Etiología de la Sobredosis
i) Dosis total administrada elevada:
Lo que es posible evitar al realizar una correcta determinación
de la dosis a administrar al paciente. Es en este momento donde
se hace importantísimo tomar en cuenta la constitución
física del individuo, su edad y finalmente su estado fisiológico.
ii) Absorción rápida de la droga a la circulación:
Es principalmente por esta razón que idealmente debieran
administrarse soluciones anestésicas con VC, a no ser por
una contraindicación específica.
iii) Inyección
intravascular accidental:
Que si bien es cierto que puede ocurrir en cualquier punción,
si comprobamos el hecho mediante aspiración resulta muy
fácil su prevención.
iv) Biotransformación y excreción lenta:
Recordemos que los AL se clasifican en Ésteres y Aminas
según su estructura química. Los ésteres dada
su principal metabolismo por esterasas plasmáticas, tendrán
problemas en su biotransformación ante alteraciones en este
sistema metabólico. La anestesia derivada de las aminas,
en cambio, por su mayor metabolismo hepático serán
contraindicadas medianamente ante afecciones hepáticas dentro
de la historia clínica del paciente, aunque puede ocurrir
una Sobredosis sólo ante compromisos del funcionamiento
importantes del órgano.
v) Lenta eliminación renal:
Disfunciones renales también pueden influir en una excreción
disminuida del fármaco viéndose así favorecido
un aumento del nivel sanguíneo del AL.
Manifestaciones Clínicas de la Sobredosis
Anestésica:
Los signos y síntomas de la sobredosis se manifestarán
en todo órgano
que alcance su nivel crítico de concentración sanguínea.
Inicialmente los AL provocarán una depresión de las membranas
excitables sintiéndose mayormente susceptibles el sistema cardiovascular y
en especial el SNC. Ante signos iniciales se manifestarán signos exitatorios
determinantes de verborrea, un aumento de la frecuencia cardíaca y respiratoria.
A medida del progreso de la reacción podrán presentarse mareos
y desorientación terminando con una pérdida de conciencia. Ante concentraciones más elevadas la situación
progresa hacia un estado convulsivo generalizado con un período
siguiente de supresión nerviosa central, que estará determinado
con la mayor o menor profundidad de ésta .
Signos |
Síntomas |
| º Moderada Sobredosis |
º Dolor de cabeza |
- Confusión
- Verborrea
- Aprehensión y excitación
- Temblor muscular de cara y extremidades
- Presión sanguínea aumentada, al igual que la frecuencia
cardíaca
y respiratoria
|
- Mareos
- Visión borrosa
- Tinitus
- Desorientación
- Somnolencia
- Pérdida de la conciencia.
|
| º Niveles Altos a moderados |
|
- Convulsiones tónico - clónicas
- Depresión generalizada del SNC
- Depresión respiratoria, de la presión sanguínea
y frecuencia cardíaca
|
|
Manejo del Paciente
Reacción de mediana sobredosis (de establecimiento
rápido)
:
1. Tranquilizar al paciente
2. Administrar oxígeno
3. Iniciar soporte vital básico
4. Monitoreo de los signos vitales
5. Administración de anticonvulsivantes (opcional)
6. Recuperación del paciente
Reacción de mediana sobredosis
(de establecimiento lento):
1. Tranquilizar al paciente
2. Administración de oxígeno e instruir al paciente
que hiperventile
3. Iniciar soporte vital básico
4. Monitoreo de los signos vitales
5. Administración de Diazepam ( 2 mg/min.) hasta el término
de la reacción
6. Obtener asistencia médica
7. Recuperación del paciente
Reacción severa de sobredosis (de establecimiento
rápido):
1. Poner al paciente en posición supina
2. Soltar elementos que sean ajustados y prevenir potenciales
heridas
3. Realizar soporte básico de signos vitales
Asegurar la vía aérea del paciente
Administrar oxígeno
Monitoreo de signos vitales
a. Administración de anticonvulsivante ( Diazepam 2mg/min
endovenoso sí es posible) tras 4 a 5 min.
Mantención de la vía aérea y ventilación
artificial
b. Obtener asistencia médica
Monitoreo de los signos vitales
- Realizar CPR si se indica
- Administrar Methoxamina 20mg IM ante una baja presión
sanguínea
c. Permitir la recuperación del paciente previa derivación
al hospital
Reacción severa de sobredosis (de establecimiento
lento):
1. Finalizar terapia dental
2. Soporte vital básico y administración de oxígeno
3. Administración de un anticonvulsivante si los síntomas
progresan
4. Obtener asistencia médica
5. Permitir la recuperación del paciente previa derivación
al hospital
Acción cardiovascular
AL, en particular la lidocaína es utilizada frecuentemente en
el tratamiento de arritmias especialmente en casos de extrasístoles
ventriculares y taquicardias ventriculares. Se considera generalmente
que la mínima concentración sanguínea para
la obtención de un efecto antiarrítmico de la lidocaína
es de 1.8 ug/ml. Entre rangos de 2 a 5 ug/ml la acción
de la lidocaína sobre el miocardio incluye sólo
cambios electrofisiológicos.
Ante estos niveles terapéuticos no son observadas alteraciones
de la contractilidad miocardial, del volumen diastólico
o de la presión intraventricular. Cuando la lidocaína es
usada como correctora de arritmias, es administrada en bolos intravenosos.
50 a 100mg donde existe el potencial problema de la sobredosis,
más la relación costo - beneficio permite su uso juicioso.
50 a 100mg donde existe el potencial problema de la sobredosis,
más la relación costo - beneficio permite su uso
juicioso.
El aumento de lidocaína de los niveles en la sangre a unos más
altos que aquellos ( 5 a 10 ug/ml) prolongará la conducción
en varias porciones del corazón así como aumenta
el umbral diastólico.
Fenómenos que serán manifestados en el electrocardiograma como
un aumento del intervalo P – R y la duración QRS junto a una bradicardia
sinodal.
Incrementos posteriores del nivel sanguíneo llevarán a una acentuación
de los efectos electrofisiológicos y hemodinámicos observados
anteriormente que pudiesen provocar un paro cardíaco.
Reacciones alérgicas a los anestésicos
locales
Los anestésicos locales son las drogas más usadas en odontología
probablemente. Existen casos de alergias a los anestésicos locales,
sin embargo este tipo de reacciones han disminuido significativamente desde
la introducción de los anestésicos del tipo amina.
La manifestación de este tipo de reacciones, más
común que ocurra en el personal o un tipo cuadro asmático
o a una anafilaxia sistémica fatal.
La hipersensibilidad a los anestésicos locales ocurre
más frecuentemente en respuesta a los anestésicos
locales del tipo éster y los componentes relacionados a
ellos tales como procaína, penicilina G, procainamide (droga
antiarrítmica.
En los anestésicos de tipo amida en la literatura médica
y dental y en la literatura parecen ir en aumento y en algunos
estudios se llegó a la conclusión que la reacción
a este tipo de anestésicos locales eran por factores psicogénicos
o por sobredosis de la droga y en otros casos se vio que eran por
naturaleza alérgica.
En el caso de los fármacos éster se desarrolla
una verdadera reacción alérgica que se muestra parece
ser otro tipo de repuesta (idiosincrasia, psicogénica, por
sobredosis.
Las reacciones alérgicas a los anestésicos tipo
amida son extremadamente raras donde cobran importancia los demás
componentes del catridge de anestesia (metilparabeno, que es el
preservante o la alergia al bisulfito de sodio que es el preservante
del vasoconstrictor).
Los agentes anestésicos tópicos también
son potencialmente alergénicos por que en sus contenidos
también puede encontrarse el preservante metilparabeno.
Dentro de las más comunes manifestaciones clínicas
de esta alergia se encuentran la estomatitis alérgica de
contacto (suave eritema, edema y ulceraciones) si es severo, el
edema puede conducir a dificultades respiratorias y deglución. Emergencias debido a factores del paciente:
Urgencias respiratorias por uso de anestésicos locales 1. Dificultad respiratoria:
Las urgencias respiratorias suelen desconcertar al paciente
puesto que en un comienzo, éste aún se encuentra consciente,
por lo que también es importante tener en consideración
su aspecto psicológico de dentro del manejo de la urgencia
que se presenta. Si bien es cierto este tipo de urgencias no son
algo que ocurra a menudo, es importante él reconocerlas
y saber cómo manejarlas pues en casos graves, se ve comprometida
la vida del paciente.
La pérdida de conciencia por lo general se encuentra relacionada con
la obstrucción de la vía aérea, generalmente por obstrucción
lingual.
Las manifestaciones clínicas varía según el grado de dificultad
respiratoria; en la mayoría de los casos, el paciente conserva la conciencia
durante el episodio. Ello por lo menos indica que el paciente recibe por lo
menos un mínimo de aire pero crea el inconveniente que genera un acreciente
ansiedad en el paciente.
Existen sonidos asociados a la dificultad respiratoria:
- Sibilante producido por aire que entra en forma turbulenta
a los bronquios parcialmente ocluidos (asma).
- En los problemas
causados por falla cardíaca se presentan ruidos
asociados con congestión venosa y pierde también presentarse
asociado con tos.
Factores predisponentes:
- Existencia de trastornos médicos que se exacerben durante
la atención (infarto al miocardio, anafilaxia, AVE,
hiperglicemia o hipoglicemia). Esto puede prevenirse conociendo
el trastorno
primario de paciente al realizarse una buena anamnesis.
Para prevenir que
se presenten estos cuadros.
- Presencia de estrés: capaz de exacerbar los trastornos
respiratorios, pudiendo actuar fisiológica o psicológicamente,
de hecho, las dos causas más comunes de dificultad respiratoria
en adultos (síndrome de hiperventilación y sincope
vasopresor) son casi exclusivamente gatilladas por el estrés
psicológico.
- En niños lo más común como causa de dificultad
respiratoria es la presencia de asma como problema de base. Que
pude dar episodios de brocoespasmo en situaciones de estrés.
Causa desencadenante |
Frecuencia |
| S. hiperventilación |
Más común |
| s. vasopresor |
Más común |
| Asma |
Común |
| Falla cardíaca |
Común |
| Hipoglicemia |
Común |
| Reacción por sobredosis |
Menos común |
| Infarto agudo al miocardio |
Raro |
| Anafilaxia |
Raro |
| Edema angioneurótico |
Raro |
| Acc. Vasc. Encefálico (AVE) |
Raro |
| Epilepsia |
Raro |
| Reacción hiperglicémica |
Raro |
- Asma: el problema se encuentra principalmente en una significativa
disminución de la actividad del músculo bronquiales
respuesta a varias sustancias por lo que la causa de la restricción
respiratoria es en gran parte por brocoespasmo.
- Falla cardíaca: usualmente la dificultad respiratoria
es el primer síntoma que provoca esta falla. Producida
por una sobre utilización crónica del oxígeno
en la sangre y a al inhabilidad de los pulmones de oxigenar
la sangre
venosa, donde se relata presencia de fluidos en el saco
alveolar.
- S. de hiperventilación: es un problema generalizado
donde el sitio de gatillo es la mente del paciente y su clínica
es producida por un desbalance en la composición
química
de la sangre. Se elimina una excesiva cantidad de CO2
a través
del aumento de la frecuencia respiratoria lo que da
como resultado una alcalosis.
- Obstrucción de la vía aérea: que puede ser
por un objeto extraño o por la lengua ( no forman
parte de este seminario)
Prevención:
- Adecuada evaluación del paciente mediante una completa
ficha clínica.
- Premedicación del paciente.
- Modificación de la atención del paciente acorde
con su actividad sistémica.
Manejo de la urgencia:
a) Reconocimiento del origen de la dificultad respiratoria (escuchar
ruidos y ver profundidad de la respiración).
b) Finalizar atención dental: debido a que el
estrés
es el principal factor predisponente.
c) Posición del paciente: supina (pcte. inconciente);
sentado derecho (consiente, preferida por el paciente.
d) Determinar signos vitales (pulso, presión sanguínea,
taza respiratoria.
e) Manejo sintomático del paciente.
f) Manejo definitivo de la urgencia propiamente tal.
2. Síndrome de hiperventilación:
Se define como hiperventilación al aumento del intercambio
de aire por minuto que excede las demandas metabólicas y
donde la PCO2 resultante es inferior a 35 torr (unidad de presión
= a 1mm Hg). puede producirse por un aumento ya sea de la profundidad
o de la frecuencia respiratoria o por una combinación
de los dos.
La hiperventilación es una de las emergencias más
comunes en la práctica dental. Casi siempre
resultado de una extrema ansiedad aunque tambien
existen causas orgánicas
de hiperventilación (dolor, acidosis metabólica,
intoxicación por drogas, hipercapnia, cirrosis
y trastornos orgánicos del sistema nerviosos
central). Rara vez la hiperventilación
implica pérdida del estado de conciencia,
aunque sí puede
verse alterada, siendo relatada por el paciente cono
una sensación
de “atolondramiento” o languidez o ambas
pero sin llegar a la pérdida del conocimiento.
Factores predisponentes:
- El más importante de todos los factores es la presencia
de ansiedad, por lo que en la consulta dental ocurre con mayor
frecuencia en pacientes aprehensivos en pacientes que tratan de
ocultar su miedo al dentista. Rara vez ocurre en pacientes que
admiten su ansiedad y permiten el uso de técnica
psicosedativas por parte del dentista.
- Raramente ocurre en niños porque normalmente
no ocultan su ansiedad.
- El S. de hiperventilación y el vasopresor por lo generalmente
no ocurren en pacientes mayores de 40 años porque son capaces
de ajustase a las situaciones de estrés y las admiten frente
al profesional. Por lo que el S. de hiperventilación es
más común entre los 15 y 40 años
de edad.
- Se dice que es más común en mujeres, pero según
estudios de Lum (175) indican que es de igual
frecuencia en ambos sexos.
Prevención:
- Se considera importante la identificación de la ansiedad
que pueda presentar el paciente frente a la atención odontológica
según las respuestas del paciente durante la realización
del cuestionario de la historia clínica del mismo, lo que
ayuda al clínico en la adaptación
de la terapia dental guiadas a minimizar los
miedos del paciente.
- Respecto a lo anterior el examen visual del
paciente durante el examen físico puede ayudar a determinar el grado de ansiedad
que presente: inquietud en el movimiento de manos, manos frías
y húmedas que evidencian aprehensión, temblor ligero
de manos; palidez facial. Suelen presentarse inquietos sobre el
sillón dental y están muy pendientes de lo que sucede
a su alrededor siguiendo todos los movimientos del lugar. Presentan
un “síndrome del nudillo blanco” que es por
la firmeza con la cual se aferran a los brazos del sillón
dental.
- Hay alteraciones de los signos vitales normales
o basales propios del paciente: aumento de las
presiones sistólica principalmente
y diastólica también; aumento del
pulso radial, aumento de la frecuencia respiratoria
normal de 14 a 18 por minuto; aumento
de la profundidad de la respiración. Claramente
la medición
de estos signos deben ser luego de un período
de descanso y no inmediatamente que llegue a
la consulta (+ 5 min.).
- En general el buen manejo de los niveles de
estrés sirven
para la prevención no sólo del síndrome de
hiperventilación, sino que también
del sincope vasodepresor, y otros.
Patofisiología v/s manifestaciones clínicas:
Los signos y síntomas que presenta el síndrome
de hiperventilación están dados por una serie de
factores que se conjugan: ansiedad, alcalosis respiratoria, aumento
del nivel de las catecolaminas sanguíneas, disminución
del nivel de calcio iónico en sangre.
La ansiedad aumenta la frecuencia y la profundidad respiratoria
y también
el nivel de las catecolaminas circulantes. Al aumentar el
intercambio de aire, disminuye la presión
de CO2 (hipocapnia), resultando una disminución
del pH sanguíneo de 7,4 a 7,55 lo que es llamado alcalosis
respiratoria por hipocapnia. Esta última produce vasocontricción
que a nivel del SNC explica la sensación de atolondramiento
o mareo aunque insuficiente para producir pérdida
de conciencia. También se pude producir
un aumento en la resistencia periférica de las arterias
coronarias lo que puede llegar a ser de importancia en pacientes
con antecedentes coronarios
con dolores semejantes a la angina de pecho.
El aumento de las catecolaminas son responsables de los síntomas
como: palpitaciones, opresión precordial, temblor y sudoración
espontánea.
La alcalosis respiratoria se relaciona con la diminución
de los niveles de calcio iónico pues se ve afectado el metabolismo
del calcio. Este descenso en los niveles séricos de calcio
produce aumento de la irritabilidad y exitabilidad muscular que
puede llevar desde zumbido de oidos y parestesia de las manos,
pies y región peritoneal, tétanos, calambres y
posibles convulsiones.
Resumen de los síntomas que presenta el síndrome:
- Cardiovasculares: palpitaciones, taquicardia, malestar
precordial.
- Neurológicos: desvanecimiento, atolondramiento, disturbios
en la conciencia o en la visión,
adormecimiento y puntadas en las extremidades.
- Respiratorios: respiración corta, dolor de pecho, xerostomía.
- Gastrointestinales: globus hystericus
(nudo en la garganta), dolor epigástrico.
- Músculo esqueletal: dolor muscular y calambres, temblor,
tétanos.
- Psicológicos: tensión,
ansiedad, pesadillas.
Manejo del síndrome de hiperventilación:
- Reducción de los niveles de ansiedad del paciente:
lo principal es mantener calmado al paciente
y ello pasa por que todo
el personal debe mantener la calma y hacer
sentir al paciente que todo esta bajo control:
Paso 1: Término de la atención dental. Eliminar
todo instrumental de la línea de
visión
del paciente.
Paso 2: Posición del paciente: con el paciente consciente
se recomienda una posición sentada
recta pues la supina comprime órganos
abdominales contra el diafragma lo que
dificulta la respiración.
Paso 3: remoción de todo material extraño
de la boca y cuello del paciente. (goma
dique, etc.), soltar ropas
y
collares que apreten el cuello.
Paso 4: calmar al paciente. Lograr
que el paciente recupere la tasa de respiración
normal pidiéndole que respire
de 4 a 6 veces por minuto lo que ayuda
a recobrar los niveles de Co2 normales,
bajando el pH eliminando los síntomas
de alcalosis. A veces basta con esto.
Paso 5: Corrección de
la alcalosis respiratoria. Si lo anterior
no resulta con mezclas de cilindros de
gas ( 7% CO2 y
resto O2) o más prácticamente
en un ambiente rico de CO2 como respirar
en una bolsa de papel pequeña
con la boca abierta y que respire lento
(6 a 10 veces por minuto).
Paso 6: Manejo con drogas. Administración de drogas vía
parenteral. Las de elección son diazepam o midazolam. Titrato
(e.v.) Si no es posible usar la ví endovenosa, se usa la
intramuscular con diazepam (10 mg i.m.) o midazolam (5 mg i.m.)
inyectadas lentamente o también diazepam (10 a 15 mg) vía
oral cuando sea factible pues es más rápido (15 a
30 min) que la vía intramuscular.
Paso 7: Manejo de alta. Determinación
de la causa de la hiperventilación
(ver el factor que gatillo el problema).
Se deja consignado
en la ficha y una vez que el paciente recupera
sus signos vitales normales se deja ir.
3. Asma:
Definida en 1830 por Eberle como una afección aroxística
de los órganos repiratorios caracterizada
por dificultad respiratoria opresión
en el pecho, y sensación de
sofocación en ausencia de fiebre
o inflamación local.
Hoy se define como un estado de hiperreactividad
del árbol
traquoebronquial caracterizado por disnea
paroxística recurrente
y jadeo, que son resultado del broquiespasmo,
edema de la pared bronquial e hipersecreción
de glándulas mucosas.
Factores predisponentes
- Asma extrínseco: también conocido como asma
alérgico.
Más común en niños
y en jóvenes, es
más severo que el asma intrínseco.
La mayoría
de las personas que la presentan muestran
una predisposición
hereditaria. Un episodio agudo puede
ser desencadenado por inhalación
de un alergeno o como respuesta a alimentos
y drogas. El broncoespasmo se desarrolla
minutos después de la exposición
al alergeno (antígeno) generando
una reacción de hipersensibilidad
tipo 1 donde el anticuerpo producido
es IgE. Por lo general desaparece al
final de la adolescencia aunque es posible
que se torne crónico
que es más o menos común
cuando se desarrolla en la niñez
temprana.
- Asma intrínseco: usualmente desarrollada por los adultos
mayores de 35 años. Los factores precipitantes no son alérgicos
sino infección (el más frecuente), inhalantes irritantes,
cigarrillo, humo, ejercicio, aire frío y factores emocionales.
El estrés fisiológico y psicológico puede
contribuir en la precipitación de episodios d asma en individuos
susceptibles. Esto puede suceder en niños donde una resolución
drastica del episodio puede ser sacarlo de la sala de atención
de la consulta.
- Asma mixto: combinación de asma extrínseco e intrínseco
donde el agente gatillante más común es la infección
del tracto respiratorio.
- Status Asmaticus: forma más severa de asma con síntomas
como jadeo y disnea y otros que son refractarios al tratamiento
usual para la terapia de episodios asmáticos agudos (adrenalina
o teofolina. Es una situación
de emergencia real que si no es manejada
puede llevar a puede llevar a la muerte
por alteraciones
respiratorias y complicaciones de ella
( acidosis respiratoria por hipoxemia
e hipercapnia.
Prevención:
- La principal meta dentro del manejo dental de un paciente
con asma es prevenir la exacerbación
de un episodio agudo.
- Resulta de suma importancia la información recolectada
en la ficha clínica del paciente:
- saber qué tipo de medicamentos usa: (simpaticomiméticos
como epinefrina y pseudo efedrina; derivados de xantinas como la
aminofilina;corticoesteroides como hidrocortisona o prednisolona;
cromolínsódico). Pues en casos de pacientes que sean
tratados con corticoesteroides por mucho tiempo puede ser necesario
evaluar la posibilidad de insuficiencia adrenocortical y será necesario
administrar antibiótico; o porque en caso que comience a
producirse el cuadro dentro de la consulta será necesario
administrarle el medicamento que
utiliza para controlarlo en forma
inmediata.
- si es asma de tipo extrínseco (alérgica)
o intrínseca
(no alergica).
- qué tan a menudo desarrolla
los episodios de asma.
- cuáles son los precipitantes del asma: para alejar del área
de trabajo todo tipo de sustancia o fármaco que pueda desencadenar
un episodio de asma en el paciente o en caso de requerir administración
de algún fármaco que la desencadena utilizar uno
alternativo; también es de importancia el saber si el estrés
es capaz de provocar el cuadro de asma pues en ese caso será necesario
usar un protocolo de sedación para la reducción del
estrés.
Manifestaciones clínicas del asma:
En el paciente asmático hay un continuo estado de hiperactividad
de los bronquios que reaccionan ante el más mínimo
agente irritante (sistema inmune, sustancia de por sí tóxicas
o irritante bornquiales, combinación de ambos) también
estrés psicológico, cambios de temperatura infecciones.
Sin embargo, aunque los agentes gatilladores son distintos para
asma intrínseco o extrínseco, clínicamente
son indistingibles ambos episodios. De ahí la importancia
de la ficha clínica.
En un episodio “usual” de asma se observa: opresión del
pecho, tos, jadeo, disnea, aumento de la ansiedad, elevación de la presión
arterial, aumento de la frecuencia cardíaca.
En un episodio severo de asma: disnea y ortopnea ( mayor facilidad para respirar
de pie pero no erguido), cianosis de las membranas mucosas y de los lechos
ungiales; sudoración, flush de la cara y el torso; uso de la musculatura
accesoria para la respiración; fatiga, confusión mental.
En el caso de un estatus asmático: el paciente presenta un episodio
persistente que no cede a la terapia con drogas donde el broncoespasmo puede
continuar por horas o días lo que obliga a la hospitalización
del paciente pues puede llevar a muerte por acidosis respiratoria. Presentan:
fatiga severa, shock periférico vascular, e intoxicación por
droga terapéutica.
Manejo del episodio de asma aguda:
El manejo de estas situaciones requiere el uso inmediato de
drogas terapéuticas también como de tratamiento
sintomático.
1º paso: término de la atención
dental.
2º paso: Posición del paciente: en posición
confortable para el paciente por lo
general sentado y con los brazos hacia delante; pero varía
según el paciente.
3º paso: administración de bronquiodilatador.
(uso spray) que antes de la atención
el paciente debiera solicitar al
odontólogo
que lo atenderá para que esté a
la mano en caso de necesidad. Los
más
efectivos son los del tipo adrenérgicos
(epinefrina, isoproterenol que son
agonistas ?2 de acción corta
de 30 a 60 minutos) vías
de administración: oral, sublingual,
aerosol (epinefrina, isoproterenol).
La dosis debiera ser la usual utilizada
por el
paciente para detener las crisis.
(si el episodio de asma es agudo,
puede requerirse el uso de epinefrina
subcutánea).
4º paso: administración de oxígeno. Por medio
de mascarilla. Para minimizar los síntomas
de la hipercapnia producidos por
la hipoxia.
5º paso: medicación parenteral. Para el manejo de
cuadros más severos. O episodios
refractarios al aerosol. Se indica
inyección acuosa de epinefrina:
1:1000 i.m. ,0,3ml en adultos y 0,125
ml en niños. La dosis en adulto
puede ser repetida cada 30 a 60 min.
En el caso de los niños por
lo general cesan al retirarlos del
sillón dental.
6º paso: medicación intravenosa (opcional). Para
pacientes refractarios a las drogas
inhaladas. Aminofilina 250 mg. Muy lenta; ó 250 mg. de
succinato de hidrocortizona. En pacientes donde se sospecha
de ansiedad como desencadenante,
se puede pensar en el uso de ansiolíticos
(diazepam i.m. o e.v.) pero están
estrictamente contraindicados en aquellos
pacientes con cuadros agudos de asma
o en estatus asmáticus
donde se determina acumulación
de CO2 porque la potencialidad de los
agentes sedativos de depresión
respiratoria puede exacerbar el estado
de hipoxia. Además es recomendable
comunicarse con un servicio de urgencia.
7º paso: permitir que
el paciente deje la consulta una vez
que se recupere completamente.
Hipotensión Ortostática Siguiendo
al síncope vasodepresor, la hipotensión ortostática
(hipotensión postural) es la causa más común
de perdida de consciencia transiente en la clínica dental.
Puede ser definida como un desorden del Sistema Nervioso Autónomo
en el que el síncope ocurre cuando el paciente asume una posición
erguida. Difiere en muchos aspectos importantes del síncope vasodepresor
y no esta a menudo asociado con miedo y ansiedad. La precaución
con de los factores predisponentes permitirán al operador
dental prevenir esta situación. Un típico ejemplo
de esta condición es el síncope que se desarrolla
en una mujer de 76 años cuya presión sanguínea
en posición supina es de 180/100, la que cae a 100/50 torr
inmediatamente tras su incorporación.
Factores predisponentes
Se han identificado muchos factores como responsables de Hipotensión
Ortostática , muchos de los cuales son de gran importancia
en la practica odontológica. Por ejemplo:
- Administración e ingestión de fármacos.
- Posición supina y convalecencia prolongada.
- Reflejo postural inadecuado.
- Embarazo.
- Defectos venosos en las piernas (venas varicosas).
- Postsimpatectomia por hipertensión esencial.
- Enfermedad de Addison.
- Fatiga y cansancio físico.
- Hipotensión Ortostática crónica (Síndrome
Shy-Drager).
Además la incidencia de Hipotensión Ortostática
aumenta con la edad. Sobre los 65 años cerca del 20% de
la población examinada mostrara una disminución
postural en la presión sanguínea (sistólica)
de 20 torr o más, mientras que sobre los 75 años
el 30 % mostrará una caída de 20 torr y el 10%
una disminución
en exceso de 40 torr. No es común encontrar H.O. en niños e infantes.
Hipotensión Ortostática por administración
e ingestión de fármacos
El uso de varios fármacos que pueden producir H.O. es
probablemente la causa más frecuentemente encontrada.
Estos fármacos pudieron ser dados por el doctor antes,
durante o después de la atención dental o pudieron
ser prescritos por el fisiólogo para el manejo de desórdenes
psicológicos o fisiológicos específicos.
Estos agentes caen en la categoría general de antihipertensivos,
especialmente los diuréticos que promueven la excreción
de Sodio y los agentes bloqueadores ganglionares; sedantes y tranquilizantes;
narcóticos; antihistamínicos; y L-dopa para la enfermedad
de Parkinson. En general estos agentes producen H.O. por disminución
de la habilidad del cuerpo para regular la presión sanguínea
en respuesta a la incrementada fuerza de gravedad que resulta
cuando el paciente se levanta.
Medicamentos empleados en la practica dental para disminuir
la ansiedad y el miedo son capaces de producir H.O. ; especialmente
con administración parenteral (intramuscular, submucosa,
intravenosa, o por inhalación).
Los mas usados en Odontología: Oxido nitroso y oxígeno
(por inhalación), diazepam y pentobarbital (intravenoso),
y meperidino (intravenoso, intramuscular, o submucoso) . Los
cambios de posición de los pacientes que están
recibiendo estos agentes deben realizarse con cuidado.
Manejo de la hipotensión ortostática
En los pacientes con hipotensión ortostática
s produce una falla de varios mecanismos adaptativos, por lo
tanto,
el cuerpo no puede adaptarse a la gravedad y los dramáticos
cambios de presión sanguínea cuando el cuerpo cambia
de posición. Asociada a la caída de presión
la tasa cardíaca cambia muy poco o no es alterada; así el
sistema cardiovascular es incapaz de reaccionar normalmente a
la baja de la presión sanguínea.
1 paso: Posición del paciente. Posición
supina y con los pies elevados.
2 paso: Despeje de la vía aérea. Manejo
de la posición
de la cabeza inclinada hacia atrás con el mentón
arriba y la boca abierta. Se debe administrar oxígeno
si es necesario.
La conciencia se recupera rápido, pero es necesario
cuidar que no se vuelva a provocar el síncope.
3 paso: Cambios posicionales. A medida que el paciente
se pone sentado en el sillón deben hacerse de dos
a tres paras por varios minutos para permitir que el sistema
cardiovascular
se adapte
a cada nivel conde variará la presión del paciente.
Antes que el paciente abandone el sillón deben chequearse
los signos vitales de presión y compararlos con los
niveles preoperatorios.
4 paso: Descarga del paciente. A los pacientes con
H.O. crónica
o H.O. por la medicación prescrita (ej: antihipertensivo).
Si la historia del paciente indica que la causa fue medicamentosa
un nuevo episodio obliga al paciente a consultar con su fisiólogo.
Interacciones medicamentosas:
Andrés-Trelles y Timoneda citan la posibilidad de una
potenciación de anestésicos locales con depresores
del SNC como el alcohol, opiaceos, antidepresivos, neurolépticos,
antihistamínicos, hipnóticos, sedantes, etc. Los
cuales han sido poco documentados y aunque su importancia práctica
parece dudosa sería prudente evitarlas.
Complicaciones Cardíacas
Se debe sospechar la presencia de una angina de pecho o un preinfarto
cuando el paciente refiere el típico dolor precordial irradiado
hacia el brazo izquierdo, pero también cuando relata un
dolor terebrante ubicado en la línea media cervical que
llega a la sínfisis mandibular; difícilmente puede
diferenciarse una angina de un infarto, por lo cual se debe tratar
al paciente como si estuviese antes de un infarto agudo al miocardio
a la espera que llegue el personal especializado.
Angina: Es el dolor característico
precordial opresivo con irradiación al cuello o brazo
izquierdo o derecho, se acompaña con sudoración
y angustia. Se inicia el tratamiento administrando nitroglicerina
(vasodilatador arterial
y venoso de acción rápida –2 a 5 minutos
- y corta duración –30 segundos-), 1 comprimido
de 0,8 mg por vía sublingual, también puede aplicarse
como spray, podrá repetirse máximo tres veces con
un intervalo de cinco minutos entre cada una. Si se pasa con
la primera dosis,
lo más probable es que haya sido sólo angina, ya
a la segunda dosis hay que llamar a un médico ya que lo
más probable sea un infarto.
Al mismo tiempo aportaremos oxígeno al paciente haciéndolo respirar
en posición semisentado, ya que en estos casos es muy mal tolerado el
de cúbito puro.
Infarto: Se observa la pérdida
brusca y total de la conciencia con ausencia de signos vitales
Si el
dolor persiste tras la administración
de nitroglicerina, probablemente ya se trata de un infarto, la
idea del tratamiento es aportar oxígeno y mitigar el dolor,
para lo cual se debe inyectar morfina de 8 a 15 mg intramuscular,
o tres a cuatro mg por vía endovenosa; conviene hacerlo
en dosis fraccionadas, viendo la respuesta ya que esto inducirá una
marcada depresión cerebral y respiratoria. Si no se dispone
de morfina, use dos gramos de dipirona por vía intramuscular.
El aporte de oxígeno (4 a 6 lt/minutos) es imprescindible
Pero lo más importante es comenzar las maniobras de resucitación
al mismo tiempo que solicitar ayuda especializada ya que el dentista
no está capacitado para tratar un paro cardíaco.
Complicaciones de Causas sicovegetativas
Síncope vasodepresor
Corresponde a una pérdida de conciencia súbita y
transitoria secundaria a una isquemia cerebral que suele ser causada
por una hipotensión derivada de un predominio del tono parasimpático,
se da en las condiciones de estrés favorecida por las condiciones
emocionales del paciente.
Es más frecuente en adultos jóvenes posiblemente
porque es el que más reprime la manifestación externa
de su miedo.
En él se observa baja de la presión arterial: sistólica
menor a 80 mmHg y diastólica menor a 50 mmHg, con pulso
bradicárdico, piel pálida debido a una alteración
de la distribución cardíaca, acumulación de
sangre en la región abdominal y extremidades inferiores
e hipoxia cerebral.
Prevención del síndrome vasodepresor:
- Por medio de mantener una posición horizontal.
- Sedación previa.
- Trato deferente.
- Evitar el dolor.
- Evitar un trauma visual y auditivo.
En la clínica se definen tres etapas: • Presíncope el paciente refiere la sensación
de calor en la cara y cuello, empalidece y si puede hablar dice
sentirse mal, que está mareado, llegando incluso a náuseas
y vómito, se dilatan las pupilas, hay transpiración
fría. Todo transcurre en menos de un minuto.
• Síncope el paciente se desmaya, la respiración
y el pulso se hacen imperceptibles, la frecuencia cardíaca
y la presión arterial disminuyen mucho, hay un estado de
relajación muscular generalizado. Si supera los tres minutos
deberá sospecharse una patología de mayor gravedad.
• Postsíncope puede durar de pocos minutos hasta
24 horas, el individuo queda pálido, sudado y abatido sin
recordar lo que le ha pasado, puede producirse otro síncope
durante el período de recuperación si se vuelven
a dar las circunstancias, por lo que se recomienda suspender la
atención.
Tratamiento
Muchas veces puede tratarse exitosamente
sin medicamentos eliminando el estímulo desencadenante y actuando
sin
perder la
compostura por medio de la Posición de Trendelemburg (de
cúbito dorsal con los pies levantados) para mejorar la irrigación
sanguínea al cerebro o aplicando un estímulo de sales
de amoníaco inhalatorio en caso de pérdida de conciencia,
si no se mejora se administra Atropina 0,5 a 1 mg subcutáneo,
intramuscular o endovenoso, lo que da como efectos secundarios
taquicardia y xerostomía, por lo cual sólo se aplica
en casos refractarios, también en casos refractarios se
dan analépticos
(effortil, anapril, coramina, cardiasol) y vasopresores. Se debe complementar el tratamiento abrigando al paciente y poniendo
una toalla fría en la frente.
Hipoglicemia
Es muy frecuente, ocurre cuando la glicemia venosa cae bajo lo
50 mg/ 100cc, es de instauración rápida (de pocos
minutos) puede ocurrir en un individuo normal pero es más
común en un diabético insulino dependiente mal controlado.
Por el contrario, el coma hiperglicémico necesita bastante
más tiempo para producirse, por lo tanto no es una complicación
observable en la clínica dental. En la hipoglicemia se distinguen
tres etapas:
• Reacción leve: la actividad mental decrece, hay
somnolencia, bostezos, rechazo a la conversación y sensación
de hambre, puede haber mareos y náuseas.
• Reacción severa: Hay un aumento de la adrenalina:
sudoración fría generalizada, cefalea, piloerección,
taquicardia y ansiedad, hay cambios conductuales como agresividad,
no cooperación y falta total de lógica. Puede confundirse
con ebriedad.
• Precoma: Hay pérdida de conciencia pudiendo haber
convulsiones, hay hipotermia e hipotensión.
En vista de estos síntomas y si se sabe que el paciente
es diabético lo más probable es que sea un shock
hipoglicémico y no un problema vascular
Tratamiento
Dar de beber cualquier líquido azucarado,
cuando el paciente está inconsciente puede inyectarse glucosa
al 33% por vía endovenosa lentamente observando la gradual
recuperación lo cual es poco probable de realizarse en la
clínica dental ya que no es frecuente que se tenga esta
solución glucosada y porque el dentista no maneja la inyección
endovenosa, lo más útil es pedir ayuda lo más
pronto posible Hipertensión
La HTA corresponde a un estado patológico de riesgo, en
cuanto al uso de anestésico local en ellos, cuando estos
se encuentran descompensados, por tanto, cuando haya que atender
a un paciente con HTA se debe:
- Poseer respaldo del médico tratante.
- El paciente debe estar en terapia antihipertensiva.
- Monitorizar la presión arterial en la sesión.
- No usar adrenalina.
- Usar protocolo de sedación.
- Evitar cambios bruscos de posición.
- No inyectar soluciones salinas.
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