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Mis dientes empeoraron
progresivamente. Habían más cavidades. Se comenzaron
a despedazar y romper al nivel de la encía. Los abscesos
aparecían en forma regular y a menudo duraban por varios
días, inflamando el lado de mi cara.
El dolor constante era casi insoportable, pero mis miedos me impedían
buscar ayuda. Tomaría analgésicos como si fueran caramelos,
pero aún no podía ir al odontólogo debido a
mis miedos inconscientes. Probé varias maneras de sacar los
dientes problemáticos para intentar parar el dolor, desgraciadamente
fallando y haciendo la situación cada vez peor.
Con fobia, el miedo supera a la amenaza, pero el sufrimiento a
menudo tiene poco control sobre sus reacciones. Mis pensamientos
racionales me decían que el dolor que sentía en ese
momento, no sería ni por cerca tan malo como el que podría
experimentar teniendo un tratamiento dental. Mi mente inconsciente
no estaba de acuerdo... el miedo ganó. Se ha dicho, "cuando
duele mucho, la gente va al dentista”. ¡Esto ciertamente
no es una verdad si usted es un fóbico dental!.
Ahora, no solo estaban mis miedos frenándome para ir al
odontólogo sino que además estaba avergonzado por
la forma en que se veían mis dientes. Pensé que el
dentista nunca habría visto dientes en tan mal estado como
los míos y sabía, de experiencias anteriores, que
ellos nunca entenderían. Una vez más me rechazarían
y me harían sentir humillado e indecente por la manera en
que dejé deteriorar mis dientes.
Es asombroso como nuestras mentes trabajan cuando estamos limitados
por nuestras propias creencias y desconocimientos. Por ejemplo,
como varios de mis dientes posteriores se habían roto al
nivel de la encía, y las encías se habían inflamado
alrededor de ellos, pensé que la única manera de tratar
el problema era cortar las encías para sacar todos los trozos
hacia fuera. Esto no ayudó en nada a la situación
y sólo sirvió para reforzar el miedo que ahora domina
mi vida.
El hecho de comer comenzó a ser un problema también.
Es difícil masticar alimentos cuando los principales dientes
se están deshaciendo. Tendería a masticar de un lado
de mi boca hasta que esto causara dolor. Entonces utilizaría
el otro lado. Eventualmente esto también comenzaría
a lastimar y las únicas opciones serían morder por
el centro, o comer solamente alimento blando, hasta que el dolor
finalice.
He estado siempre consciente sobre el estado de mis dientes. Cuando
hablaba con otras personas, colocaba estratégicamente mi
mano delante de mi boca para ocultarlos. Sonreía muy raramente,
pues esto revelaría mis dientes. No solo me sentí
desgraciado, sino que también me veía así.
Con frecuencia he tenido pesadillas con dientes y desperté
a menudo con pequeños pedazos quebrados de dientes en mi
boca.
El estado de mis dientes también me impedían visitar
a un doctor, en especial si pensaba que existía la más
remota posibilidad que él quisiera mirar mi boca. ¡Todos
estos factores formaron mis miedos, y obviamente era el único
que se sentía de esa manera!. Si usted es lo suficientemente
desafortunado de sufrir fobia dental, quizá sepa lo que esto
significa. La situación fue empeorando progresivamente. No
solo mi salud física estaba sufriendo. También había
perdido la confianza en mi mismo y la autoestima, además
había comenzado a experimentar ataques de pánico.
No podía ver ninguna salida, y era difícil buscar
ayuda porque estaba demasiado avergonzado de admitir frente a otros
como me sentía. Mi vida estaba fuera de control y me sentí
aislado y solo.
Con el tiempo me encontré con una "encrucijada"
en mi vida y reconocí que algo debía hacerse. No podía
continuar sufriendo de esa manera. Aproximadamente un año
antes de esto, había leído un artículo en “Derby
Evening Telegraph” sobre un dentista que había tratado
a personas como yo, y decidí ver si él podía
ayudarme. Ahora, pensé, es el momento de recuperar el control
de mi vida. Fue una decisión difícil de tomar, pero
finalmente resultó ser una de las mejores cosas que podía
haber hecho.
Pronto me dí cuenta que no todos los dentistas eran aprendices
del Marqués De Sade. Había encontrado uno quién
realmente se preocupó, y se dio cuenta de que había
una persona detrás de los dientes. Fui tratado con cuidado
y comprensión, y nunca me hizo sentir insignificante.
Mi tratamiento fue realizado de a un paso a la vez, y nunca me empujaron
más allá de mis propios límites. Este mismo
progresó lentamente pero seguro, y comencé a sentirme
mejor. Cada éxito que tuve me ayudó a reconstruir
mi confianza. Comencé a entender cuánto había
distorsionado mi propia mente mi pensamiento sobre los dentistas.
¿Cuán distorsionado estaba mi pensamiento? Bien:
- en el transcurrir de todo mi tratamiento solo experimenté
un leve dolor una vez, y éste duró apenas un segundo.
- los trozos de diente fueron los más fáciles de sacar.
Mis encías no necesitaron ser cortadas.
- el odontólogo había visto dientes peores que los
míos.
- el odontólogo no me hizo sentir sucio, estúpido,
ni me rechazó por el estado de mis dientes.
- no era el único que tenía tales miedos.
Con una mirada retrospectiva, podría haberme evitado mucho
dolor, incomodidad y sufrimiento. Solo espero que este relato de
mis propias experiencias proporcione “perspectiva” para
cualquier persona que esté experimentando problemas similares,
y les dé el ímpetu que les permita tomar las medidas
necesarias para vencer “el miedo”.
Por favor, no dejen que sus vidas sean controladas por experiencias
pasadas como lo hice yo. Tenemos dentro nuestro los recursos para
permitirnos encontrar la mejor manera de manejar el problema.
Esto puede lograrse, y el miedo realmente compensa la amenaza en
gran medida. Una vez que usted le haga frente al miedo, podrá
ver por qué es y derrotarlo.
Andrew Solecki, B.Sc.hons MANLP
PO Box 5005, Derby, DE1, 9FS
United Kingdom
44(0)1332 865900
e-mail: selfhelp@beyondfear.org
website: http://www.beyondfear.org
Andrew Solecki es el fundador de Beyond Fear, el
recurso de autoayuda sobre fobia dental. El ha aparecido en la televisión
nacional del Reino Unido y ha sido entrevistado varias veces en
estaciones de radio locales sobre fobia dental. El es un NLP (Neuro
Linguistic Programming) Master Practitioner y ha logrado el nivel
dos de Reiki.
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