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EN EL PRESENTE TRABAJO SE REALIZA UN BREVE RECUENTO SOBRE EL SUBSISTEMA DE EDUCACIÓN MÉDICA EN CUBA , EL SISTEMA DE FORMACIÓN DE ESPECIALISTAS, LA ESPECIALIDAD A TRAVÉS DEL RÉGIMEN DE RESIDENCIAS, LAS BASES DEL DISEÑO CURRICULAR, Y LOS PRINCIPIOS QUE RIGEN LA EDUCACIÓN DE POSTGRADO, EN LA QUE LA PREMISA FUNDAMENTAL ES SATISFACER LOS PROBLEMAS DE SALUD DE LA POBLACIÓN.

 

Material proporcionado por:

Dra. Gladys Rodríguez Méndez
Prof. Titular y Consultante de la Facultad de Estomatología de La Habana, Cuba.
MSc. en Educación Médica.
Dirección calle 3ra #5 /Ayestarán y Ayuntamiento
Municipio Plaza, Ciudad Habana, Cuba
email: Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.

Resumen

En el impetuoso avance del Sistema Nacional de Salud, el desarrollo de las especialidades en unión de las restantes formas de superación postgraduada permitió una estrategia de desarrollo integral de dicho Sistema. En el presente trabajo se realiza un breve recuento sobre el subsistema de Educación Médica en Cuba , el Sistema de formación de especialistas, la Especialidad a través del Régimen de Residencias, las bases del Diseño Curricular, y los principios que rigen la Educación de postgrado, en la que la premisa fundamental es satisfacer los problemas de salud de la población.

Palabras clave: régimen de residencias, educación de postgrado, diseño curricular.

Introducción

Debido a la altísima prioridad que se concede a mejorar la salud de la población, el gobierno cubano ha asumido totalmente la responsabilidad de la atención de salud, garantizando los cuantiosos recursos que ésta exige. Todo ello se ha basado en un conjunto de principios encaminados a mejorar constantemente la calidad de vida, la salud y el bienestar de la población. Entre ellos merecen destacarse la accesibilidad y gratuidad total de los servicios de manera que cualquier ciudadano es susceptible de recibir atención médica calificada o especializada, independientemente de su lugar de residencia (1). Los logros que Cuba ha alcanzado en materia de salud, se han debido en parte, a la participación activa de la comunidad y a la visión estratégica de los líderes del país, quienes han dado prioridad a crear un verdadero sistema integral de formación de recursos humanos en salud (RHS), donde se unen la atención médica, la docencia y la investigación de tal modo que esta última se convierta en eje integrador de la docencia y la asistencia y se constituya en uno de los factores esenciales para elevar la calidad de la asistencia y de la formación de recursos humanos (2).

Componentes del Sistema Nacional de Salud (SNS)

Este sistema está constituido por:

• Una red de unidades de atención médica preventivo-curativa.
• Una red de unidades de servicio higiénico- epidemiológico.
• Un conjunto de institutos de investigaciones.
• Una red de unidades docentes de nivel técnico y profesional.
• Una red de unidades de asistencia social al anciano y al discapacitado.

El eslabón fundamental del SNS lo constituye sin lugar a dudas, el Programa del Médico y la Enfermera de la Familia, mediante el cual se desarrollan las actividades dirigidas a mejorar el nivel de salud de la población, lo cual se busca combinando acciones de promoción, prevención, atención médica y rehabilitación.

Cada médico de familia está articulado al SNS por lo que sus actividades constituyen el inicio de un espectro donde se imbrican con los niveles secundarios y terciarios. De esta forma puede mediante la referencia de casos e interconsulta, apoyarse en los niveles de mayor complejidad para aumentar su capacidad resolutiva y referir aquellos casos que requieran acciones de atención médica correspondiente a tales niveles.

Para responder al importante avance ocurrido en la Salud Pública en Cuba, fue necesario dar prioridad a la formación, especialización y capacitación de los recursos humanos, elemento vital para el desarrollo del SNS a partir de una estrategia de desarrollo integral.

De acuerdo con la organización administrativa de Cuba, el Ministerio de Salud Pública (MINSAP) dirige la formación y el perfeccionamiento de los RHS de tipo técnico y profesional. De hecho, existe un verdadero subsistema para la formación de los recursos humanos, el cual establece relaciones de coordinación metodológica con los organismos rectores de la educación en Cuba: el Ministerio de Educación y el Ministerio de Educación Superior. Asimismo todas las áreas del MINSAP se relacionan entre sí íntimamente para lograr los objetivos propios de la formación y perfeccionamiento de los Recursos Humanos de Salud.

Si se consideran en este subsistema los recursos humanos en particular, hay que tener en cuenta que al mismo se incorporan por un lado estudiantes, es decir, toda persona que de una u otra forma va a ser educada en cualquiera de los niveles, y por otro, los profesionales, profesores y facilitadores.

Subsistema de Educación Médica

El subsistema de Educación Médica está sujeto a la influencia de factores de diversa índole, múltiples y complejos, (Fig. 1) entre ellos:

1. El desarrollo económico y social del país.
2. Los niveles que va alcanzando el Sistema Nacional de Salud.
3. La Revolución Científico- Técnica.
4. Los niveles en que se ha colocado la ciencia pedagógica, en general y la pedagogía médica en particular.

El mismo tiene que estar sometido a un continuo perfeccionamiento de modo que queden reflejados en él, el movimiento de los múltiples factores que lo determinan y condicionan. Sin embargo, cuando se produce un salto cualitativo en estos factores, resulta obligado reestructurar radicalmente el sistema, perfeccionarlo o construir uno mejor.

Aplicando el método dialéctico al objeto bajo estudio resulta conveniente adoptar el enfoque en sistema que consiste en el examen integral del funcionamiento y estructura de la formación del especialista considerada como un sistema en sus conexiones internas y en sus interconexiones con otros sistemas. Afanasiev introduce el concepto de sistema integral para definir el conjunto de componentes cuya interacción engendra nuevas cualidades (fruto de la integración del sistema) que no poseen los elementos integrantes. Según este autor los sistemas integrales presentan cuatro peculiaridades: integridad, composición, organización e interacción con el medio ambiente. Estas peculiaridades nos permiten estudiar el fenómeno o complejo de fenómenos en distintos planos de análisis y síntesis y abre la posibilidad de considerar como sistema a cada uno de los componentes de un sistema dado (3).

El Sistema de formación de especialistas en Cuba

En Cuba, la primera actividad de Postgrado que de forma programada se iniciara posterior al triunfo de la Revolución, fueron las Residencias o Especialidades Médicas,. Con anterioridad los pocos médicos que ofrecían atención médica especializada lo hacían por dedicación a la misma (4).

El creciente aporte de los recursos humanos, materiales y financieros al SNS y el desarrollo científico- técnico y social alcanzado en nuestro país, trajeron consigo la necesidad de abordar las transformaciones cualitativas indispensables para ofrecer una atención médica y estomatológica más especializada y de mejor calidad, por tal motivo se decidió en 1962 normar la instrumentación legal que sirviera de apoyo a toda la estructura, y que con un enfoque sistemático permitiera la formación de especialistas en Medicina y Estomatología. A ésta, se le denominó Régimen de Residencia en la cual se trazó la estrategia para la formación de especialistas y se crearon las bases para el ulterior desarrollo profesional (5).
Las especialidades de Postgrado proporcionan a los graduados universitarios, la profundización y ampliación de los conocimientos en áreas particulares de la profesión, estando los objetivos de formación académica encaminados a ofrecer al egresado un nivel cualitativamente superior desde el punto de vista profesional y científico (3).

En la estrategia se incluyeron los aspectos relacionados con el proceso de formación de especialistas tales como la identificación de la especialidades necesarias a desarrollar; el establecimiento del modelo del especialista que se debía formar; la elaboración de los planes y programas de estudio para cada especialidad; la selección de las unidades del Sistema Nacional de Salud donde se impartiría la docencia y la acreditación docente de las unidades seleccionadas.

Las complejas tareas que surgieron como parte de la formación de los recursos humanos especializados, hicieron que en 1987, la dirección y el control del proceso docente- educativo del Régimen de Residencia, que era responsabilidad de las Direcciones Provinciales de Salud, se pusiera bajo la estructuración y control de los Institutos Superiores y Facultades de Ciencias Médicas, cuyas estructuras docentes y de investigación podían garantizar un proceso docente- educativo de mayor calidad y eficiencia.

La especialidad a través del Régimen de Residencia

La formación de especialistas en el país tiene como premisa fundamental satisfacer las necesidades de atención especializada de nuestro pueblo en los diferentes niveles del SNS. En función de ello, las especialidades médicas y estomatológicas se han definido tomando en consideración el cuadro de salud de la población y la necesidad de personal especializado para abordar los problemas detectados. Cuando el médico o el estomatólogo vence el programa de la especialidad y ha demostrado ha través de un Examen Estatal, que posee los conocimientos, hábitos, habilidades y las actividades y valores correspondientes, se le otorga el Título de Especialista de Primer Grado.

Todas las especialidades se desarrollan a tiempo completo y con dedicación absoluta en las unidades de salud acreditadas de acuerdo con el programa establecido para cada una. El Régimen de Residencias está bajo el control y la dirección docente y metodológica de todos los Centros de Educación Médica Superior con que cuenta el SNS y se desarrolla en las Facultades e Instituciones Docente-Asistenciales, tales como hospitales, clínicas estomatológicas, institutos de investigación, policlínicos y unidades de higiene y epidemiología.

El Curriculum

El curriculum es un vocablo latín que significa conjunto de estudios. El término curriculum tiene su origen en la Edad Media, específicamente en los siglos XVI y XVII; en su primera acepción indicaba lo recurrente, lo que se repetía año tras año. Con posterioridad fue cambiando su significado al designarlo como un documento más concreto donde se especificaban los estudios de cada curso de cualquier institución.

La introducción de la palabra curriculum y su acepción castellanizada currículo como sinónimo de plan de estudios, surge a partir de la década del 50, con el incremento de las traducciones del inglés de las obras de carácter pedagógico y sobre todo cuando el diseño de planes de estudio se convirtió en una técnica o especialidad en Estados Unidos bajo los nombres de 'desarrollo curricular', 'diseño curricular' y 'construcción curricular'. Se inicia con los trabajos de Draper, siguiendo con los de Tyler, Bloom y Mager, hasta los más recientes (6)(7). En América Latina su desarrollo se debe a autores como Díaz Barriga A, Díaz Barriga F, Arnaz y Acuña entre otros (8).

El término curriculum no es reconocido en la lengua española hasta el año 1983 en que aparece conceptualizado en los diccionarios de Ciencias de la Educación de las Editoriales Santillana y Reiduera y en 1984 en el Diccionario de la Real Academia Española, que lo denominó Currículo y lo definió como conjunto de enseñanzas y prácticas que con determinada disposición han de cursarse para cumplir un ciclo de estudios u obtener un título (9).

Mucho son los autores que definen el currículo como sinónimo de plan de estudios, entre ellos podemos mencionar: Enrique Moreno y de los Arcos, Miguel Zabalza, Raquel Glazman y María de Ibarrola, entre otros (6)(1)(7). Uno de los problemas claves que se presentan en la Universidades Latinoamericanas es la tendencia a identificar el currículo con el plan de estudios, entendido este, como una simple lista de asignaturas que deben ser aprobadas para optar por un grado o título académico.

En la literatura contemporánea se habla mucho del término currículo y últimamente mencionamos menos planes de estudio y programas, existiendo criterios contradictorios entre los autores con respecto a su utilización como sinónimos. En Cuba no se consideran como sinónimos.

El término currículo aparece con diferentes conceptualizaciones, pero siempre relacionado con experiencias de aprendizaje, ya no se ve como un documento estático, sino como un documento de planificación y acción, en la que se tienen en cuenta los contenidos (conocimientos y habilidades) de enseñanza, los valores y experiencias que los alumnos adquieren durante el proceso enseñanza- aprendizaje. El plan de estudios no debe verse como un documento acabado sino debe ser motivo de revisión y actualización permanente, tanto en su contenido como en su práctica educativa (6)(7).

La Dra. Rita María Alvarez de Zayas (15), completa los distintos puntos de vista en que se han agrupado las definiciones antes expuestas y plantea que el currículo es el proyecto educativo que asume una concreción didáctica (teoría, principios, categorías, regularidades) en un objeto particular de enseñanza- aprendizaje, que expresa una naturaleza dinámica e interdependiente con el contenido histórico- social, la ciencia y los alumnos, condición que le permite adaptarse al desarrollo social, a las necesidades del estudiante y a los progresos de la Ciencia.

Siguiendo los criterios de los autores analizados, se ha conceptualizado por tanto al plan de estudios como un documento para ser aplicado, que define, estructura, organiza y orienta el sistema de objetivos y contenidos y las orientaciones, de cómo se debe desarrollar el mismo por profesores y estudiantes, para cumplir los requisitos de un determinado nivel de enseñanza o adquirir un título, en función de las necesidades sociales, económicas y culturales del país (16).

Para Salas Perea (17), currículo es el conjunto estrechamente interrelacionado de principios, conceptos y propósitos, que parten de las exigencias del encargo social y que se concretan en un plan y programa de estudios, que se organiza y desarrolla sobre la base de una estrategia docente, que abarca el pregrado y el postgrado como un continuo y cuyos resultados se analizan a través de un sistema de evaluación de la competencia y el desempeño profesional que lo retroalimenta permanentemente.

El currículo es un sistema que guía el proceso de enseñanza- aprendizaje y no se puede considerar como algo estático, pues está basado en necesidades y problemas cambiantes, con avances científicos y disciplinarios continuos y que se desarrolla en una institución académica inmersa en un país con formación socioeconómica en permanente contradicción y movimiento. Requiere de una evaluación sistemática y sistémica, que determine sus logros y deficiencias y posibilite su ajuste y perfeccionamiento permanente.

La sociedad como macrosistema tiene entre sus componentes el Sistema Nacional de Educación, éste tiene como uno de sus componentes el Subsistema de Educación Superior y dentro de Subsistema de Educación Médica, el cual a su vez contiene el Subsistema de Educación de Postgrado (entre el que se encuentran las especializaciones médicas y estomatológicas). Fig. 2.

Bases del Diseño Curricular Postgraduado

Encargo o demanda social

Son aquellas características sociales que aspiramos a formar en los estudiantes para que satisfagan esas necesidades sociales y poseen también una naturaleza social, siendo la expresión pedagógica de este encargo social, los objetivos (18).

Es la sociedad la que establece las necesidades o problemas que debe resolver el egresado, o sea, es la demanda que la sociedad le plantea a la escuela (Fig. 3). A partir de este enfoque se evidencia que la educación debe ser capaz de responder a las demandas de la sociedad mediante el establecimiento de una relación dialéctica con la ciencia y la organización de salud, lo que va a incidir de manera esencial sobre la forma en que debe estructurarse la educación para lograr la óptima calidad en la formación del futuro egresado, que debe sustentarse en los descubrimientos y métodos más novedosos de las ciencias relacionadas con la esfera de trabajo que corresponde, a un contexto social y organizacional determinado.

Esta relación es indispensable, puesto que la Ciencia producto de su desarrollo acelerado, cada vez más, se vincula con la práctica, en la solución de los problemas que la sociedad plantea, por lo que, si la educación no reestructura el proceso de formación profesional en función de las exigencias sociales, no podrá responder a las mismas de la forma en que se necesita (19).

El especialista que tenemos que formar en nuestro país, en la etapa actual, debe ser un trabajador al servicio del pueblo y un guardián de la salud. Tener una cultura amplia e integral y dominar su especialidad frente al crecimiento exponencial y la rápida obsolescencia de los conocimientos, como consecuencia de la revolución científico-técnica; por lo que se hace necesario emprender una selección rigurosa de la información que debe asimilar el especialista y poner el énfasis en el desarrollo del pensamiento creador y en el dominio de los métodos de adquisición y procesamiento de la información para la solución de los problemas(20-22).
).

Como punto de partida para satisfacer esta demanda social es indispensable aplicar 4 principios cardinales en la planificación científica del sistema de formación de especialistas, los cuales son los siguientes:

Principio de la formación integral.(PFI)
Principio de la preparación profesional.(PPP)
Principio de la concordancia del volumen de información y tiempo disponible.(PVT)
Principio del orden e interacción mutua entre los conocimientos dentro de un área dada y entre las distintas áreas del conocimiento.(POIC)
Principio de la Formación Integral

Este principio nos orienta en la tarea de determinar los objetivos de la formación en su aspecto político-ideológico, los métodos de enseñanza que favorezcan la formación de actitudes consecuentes con nuestra ideología, actitud científica ante los fenómenos de la naturaleza y la sociedad, patriotismo, internacionalismo y otros.

Principio de la preparación profesional

Nos permite determinar la correlación entre la información teórica y las habilidades intelectuales y prácticas. Con un enfoque basado en el carácter continuo o permanente de la educación, en la vinculación de la teoría y la práctica y su formación ética y humanista, la que adquiere su manifestación más sobresaliente en la educación en el trabajo en los servicios de salud. Podemos precisar los elementos mínimos que le permitan al especialista insertarse en el SNS, cumplir dentro de éste, de la manera más eficiente sus funciones y elevar continuamente su calificación en el desempeño de la especialidad.

Principio de la concordancia del volumen de información y del tiempo disponible

Al diseñar el sistema de formación hay que tener en cuenta el proceso de asimilación de los conocimientos. Hay un tiempo entre la recepción de la información por parte del estudiante y el pensamiento de éste, es decir, en su transformación en conocimientos y habilidades y de éstos, en convicciones y hábitos. El Plan de estudios debe contemplar este tiempo requerido para ello.

Principio del orden e interacción mutua entre los conocimientos dentro de un área dada y entre las distintas áreas de conocimientos

Hay que analizar la secuencia de conocimientos. Esta secuencia obedece a principios lógicos, pedagógicos y psicológicos. Hay que construir complejos estructurados didácticamente sobre un fondo lógico y revelar las leyes de su organización, así como las que existen entre los distintos complejos de conocimientos.

A partir de los dos primeros principios se puede construir el modelo del especialista que queremos formar y a partir de este modelo y los principios apuntados determinamos el plan de estudios y los programas adecuados para la formación de dichos especialistas.

Sobre la base del modelo del especialista y los planes de estudio y los programas analíticos, se determinan la estrategia docente que cumplimenta el plan de estudios establecido y la red de instituciones a través de los cuales se pondría en ejecución este sistema de formación (Fig. 4).

Conclusiones

El importante avance ocurrido en la Salud Pública Cubana, determinó la necesidad de formar especialistas como parte de una estrategia de desarrollo integral .en la atención a la población cubana, respondiendo la formación de los mismos a las necesidades de salud de la población.

Figura 1

Figura 2

Figura 3

Figura 4

Referencias bibliográficas

1. Jardines Méndez JB, Oubiñas J, Aneiros Ribas R.: La educación en Ciencias de la Salud en Cuba. Educ. Méd. Salud 1991; 25(4):387-409.

2. Rivero B.: Metodología para la elaboración del Programa de la Especialidad de Periodontología. La Habana: Editorial Ciencias Médicas; 1987

3. Antunez P, Nolla N, Orozco J.: El sistema de formación de especialistas en Cuba. Educ. Méd. Salud 1993; 27(2):

4. Vecino Alegret F.: La Educación Superior en Cuba: historia, actualidad y perspectivas. Rev. Cub. Educ. Sup. 1997; 27(1):

5.Cuba. Ministerio de Salud Pública. Guías practicas de Periodontología. La Habana: Editorial de Ciencias Médicas; 2002.

6. Moreno de los Arcos E.: Plan de estudios y currículo. Conferencia dictada en el Colegio de Pedagogos de México; 1990

7 .Díaz Barriga A.: Ensayos sobre la problemática curricular 3 ed. México: Editorial Trillas; 1995.

8. Cuba. Grupo Nacional de Periodontología. Informe Central a la Reunión de Jefes de Grupos Provinciales de la Especialidad. Ciudad de la Habana: MINSAP; 1999.

9. Alvarez Sintes R.: Temas Medicina General Integral. Habana: Editorial Ciencias Médicas; 2001.

10. Cuba. Dirección Nacional de Estomatología. Programa de Atención
Estomatológica Integral a la Población Cubana. La Habana: Editorial Ciencias Médicas; 2002.

11. Rivero B.: Metodología para la elaboración del Programa de la Especialidad de Periodontología. La Habana: Editorial Ciencias Médicas; . 1987.

12. Alvarez de Zayas R.M.: Curricular integral y contextualizado, en: hacia un curriculum integral y contextualizado, Cap. 6. Ed. Academia. La habana, 1997.

13. Añorga M. J.: Curriculo y diseño curricular, en: Aproximación metodologica al diseño curricular. La habana. ISPEJV, 1997.

14. Alvarez de Zayas R.M.: Diseño curricular. [Tesis de Doctor en Ciencias Pedagógicas. La habana, 1999.

15. Gimeno Sacristán J.: La evaluación en la enseñanza. En: Pérez Gómez AI, Mac Donald B, La evaluación: su teoría y su práctica. Caracas: Cooperativa Laboratorio Educativo; 1993. p.338.

16. Salas Perea RS.: La calidad en el desarrollo profesional: avances y desafíos. Educ Med Sup 2000; 14(2):136-47.