Durante mucho tiempo se ha buscado un indicador que permita estimar con mayor exactitud la maduración del individuo. Puesto que la edad cronológica no es un indicador de maduración adecuado, la edad ósea mediante el uso de la radiografía carpal o radiografía de la mano, proporciona la información necesaria para determinar alteraciones en el crecimiento del niño
La asimetría mandibular y los cambios progresivos en la oclusión no son hallazgos habituales, pero poseen gran relevancia clínica por la etiología que subyace y el impacto clínico que representan.