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Resumen
El odontólogo en su práctica diaria activa una serie
de mecanismos fisiológicos como son la hemostasia primaria
(donde interviene la vasoconstricción y las plaquetas), y
la hemostasia secundaria (activación de los factores de la
coagulación presentes en el plasma), cuyo fin es prevenir
la perdida de sangre; luego la activación del sistema fibrinolítico
que degrada el coágulo de sangre para restituir nuevamente
el flujo sanguíneo.
La perdida de sangre produce un estado de alerta tanto para el paciente
como para el profesional y puede provocar la muerte si no se corrige
a tiempo, por esta razón los Odontólogos Generales
y Especialistas al realizar procedimientos quirúrgicos pueden
provocar urgencias importantes; es por ello que deben conocer perfectamente
estos mecanismos fisiológicos así como el manejo odontológico
de las enfermedades hemorrágicas más comunes y del
paciente con terapia anticoagulante para evitar emergencias que
pueden poner en riesgo la vida del paciente.
Palabras Claves: Hemostasia Primaria, Hemostasia Secundaria, Trastornos
Hemorrágicos, Terapia Anticoagulante, Manejo Odontológico.
La hemostasia constituye el conjunto de mecanismos fisiológicos
que contribuyen a detener una hemorragia y reducir al mínimo
la perdida de sangre.
Involucra por lo menos tres mecanismos estrechamente relacionados:
· La vasoconstricción capilar que reduce la perdida
de la sangre y disminuye el flujo sanguíneo por el sitio
de la lesión.
· La aglomeración (adhesión y agregación)
de plaquetas en la pared del vaso lesionado, que constituye la hemostasia
primaria.
· La activación de los factores de la coagulación
que provoca la formación de una red estable de fibrina sobre
el trombo plaquetario o hemostasia secundaria.
Es importante señalar que los vasos de menor calibre (capilares
venosos y arteriales) sellan por vasoconstricción. Los de
mediano calibre requieren de mecanismo hemostático y los
de gran calibre necesitan de la sutura (1).
Las plaquetas tienen su origen en la medula ósea, son fragmentos
celulares procedentes de los megacariocitos, son células
carentes de núcleo y que circulan como discos aplanados en
el torrente sanguíneo y que al activarse se transforman en
esferas espiculadas. Tienen una vida media de 7 a 9 días.
En su interior presentan sustancias tromboxano A2, ADP o adquieren
del plasma serotonina. Son esenciales para la coagulación
por poseer una sustancia llamada Factor 3 Plaquetario (2).
La cifra normal de las plaquetas se situa entre 150.000 y 450.000
plaquetas por mm3 de sangre.
Las cifras plaquetarias inferiores a 100.000 por mm3 se consideran
expresivas de trombocitopenias y por encima de 450.000 por mm3 se
denomina trombocitosis (1).
Cuando se produce la lesión en un vaso sanguíneo el
primer fenómeno que se produce es la vasoconstricción
que reduce la perdida de sangre (3).
Fase plaquetaria
La hemostasia se inicia al adherirse el factor de Von Willebrand
al colágeno expuesto en la herida de la pared vascular. Este
factor es una molécula que circula en el plasma, se halla
en el interior de la célula endotelial que lo produce, aunque
también es transportado por las plaquetas. El factor de Von
Willebrand posee una peculiaridad y es que cada una de las subunidades
que lo integran se halla asociado a la molécula del factor
VIII de la coagulación (3).
Las moléculas del factor de Von Willebrand tienen la propiedad
de adherirse por un lado al colágeno que forma el subendotelio
y por otro lado a los receptores que existen en la membrana de las
plaquetas, denominadas glicoproteinas IB (3).
Las plaquetas pegadas al colágeno del subendotelio cambian
de forma y liberan su contenido fundamentalmente ADP, tromboxano
A2, creando una atmósfera de sustancias proagregantes que
poseen la capacidad de agregar plaquetas sobre las primeras plaquetas
adheridas (3).
Estas sustancias y otras liberadas por las plaquetas adheridas poseen
la capacidad de alterar la forma de las plaquetas y exponer otro
tipo de receptores (la glicoproteina IIb-IIIa), que provoca la adhesión
de plaquetas entre sí. Esta adhesión de plaquetas
entre sí se les denomina agregación plaquetaria y
se realiza a través de puentes de fibrinógeno. Así
la molécula de fibrinógeno se agarra por un lado a
las glicoproteinas IIb-IIIa de una plaqueta con la glicoproteina
IIb-IIIa de otra plaqueta (3).
Cuando las plaquetas se agregan entre sí, producen un tapón
plaquetario sobre las plaquetas que previamente se había
adherido. Luego sobre la superficie rugosa de las plaquetas pegadas
y agregadas se construirá la siguiente fase de la hemostasia
(3).
Pruebas de laboratorio para evaluar
la hemostasia primaria:
Recuento Plaquetario: que mide la cantidad de plaquetas y cuyo valor
normal varía de 150.000 a 450.000 por mm3 (1).
Tiempo de Sangría: permite conocer la calidad de las plaquetas
en su función hemostática y su tiempo normal es de
1 a 5 minutos (1).
Agregación Plaquetaria: mide el grado de agregabilidad de
las plaquetas, sobre todo cuando estas tienen alteraciones cualitativas.
Su valor normal es de: 70 – 100% (4).
Hemostasia Secundaria:

Vía Extrínseca:
Es una vía rápida y entra en acción al lesionarse
el tejido liberando el factor III (tromboplastina tisular), que
reacciona con el factor VII (proconvertina) y produce la activación
del factor X (Stuart-Power), lo cual da paso al inicio de la vía
común (1,2). El conplejo factor III y VIIa activan el factor
IX. Este proceso es moderado por el factor inhibidor de la vía
hística (5).
Vía Intrínseca:
Fase de contacto: una superficie extraña al entrar en contacto
con la sangre, forma en ese lugar un complejo formado por el factor
XII (Factor Hageman), K-APM (Kininógeno de alto peso molecular)
y Prekalicreína, este complejo es el responsable de la activación
del factor XII, conformando un proceso circular de activación
que produce la cantidad necesaria de Proteasa Serina (XIa) que va
actuar en la siguiente fase:
-Activación intrínseca del factor XI: la fase de contacto
culmina con la activación del factor XI, de ésta manera
el factor XIa, el factor VIII, fosfolípidos plaquetarios
y Calcio fijan al factor IX y se forma un complejo (IXa + VIII +
fosfolípidos + Ca++) que es capaz de activar el factor X.
Vía Común:
A l activarse el factor X (Stuart Power), que junto al factor V,
Calcio y fosfolípidos plaquetarios, convierten la protrombina
en trombina. Posteriormente la acción proteolítica
de la trombina produce la transformación del fibrinógeno
en fibrina. El polímero de fibrina establece enlaces cruzados
con el factor XIII (factor estabilizador de la fibrina), originando
un coágulo insoluble, y resistente hemostáticamente
(1,2). La retroalimentación de la trombina activa los factores
XI, V y XIII (5).
Fibrinolisis:
Después que se ha formado el coágulo de fibrina para
reparar o detener la hemorragia en el vaso lesionado, debe ser destruido
para restituir el flujo sanguíneo normal. Este proceso mediante
el cual la fibrina es degradada enzimaticamente, se denomina Fibrinólisis.
Se realiza mediante un sistema fisiológico mediante el cual
un precursor denominado plasminógeno se transforma en plasmina
el cual destruye el coágulo (1,2).
En la cavidad bucal, la pulpa dental y el alvéolo tiene un
alto contenido de activadores de plasminógeno, lo cual puede
contribuir al sangramiento después de exodoncias. El uso
profiláctico de antifibrinolíticos reduce o evita
el sangramiento post-exodoncia en pacientes con defectos de plaquetas
o en la coagulación (1).
Inhibidores fisiológicos de la coagulación:
Normalmente el mecanismo de la coagulación y la fibrinólisis
están en equilibrio, el cual está establecido por
mecanismos de control que incluyen, no sólo la remoción
por parte del hígado y del sistema reticuloendotelial de
los factores activados, sino de sistemas de protección adicional:
inhibidores específico (AT III, Proteína C, etc.)
que evitan una exagerada activación. El endotelio vascular
juega un papel importante de regulación de la función
de coagulación. El endotelio vascular fue considerado durante
mucho tiempo como una superficie pasiva, pero en los últimos
tiempos se ha encontrado, que participa en el proceso de inhibición
de formación de coágulos mediante varios mecanismos:
a) Interacción con proteoglicanos que aceleran la acción
de la antitrombina III a nivel de la superficie celular.
b) La acción de una proteína receptora de la trombina,
denominada trombomodulina la cual se une a la trombina disminuyendo
la actividad anticoagulante, pero que al mismo tiempo la convierte
en un potente activador de otro sistema, el llamado Sistema Proteína
C/ Proteína S (PC/PS), el cual actúa en la inactivación
de los factores Va y VIIIa.
c) Liberación de sustancias inhibidoras de la agregación
plaquetaria y vasoconstrictoras como son la prostaciclina y el factor
de relajamiento.
d) Liberación del activador tisular del plasminógeno
(t-PA) y a la vez de su principal inhibidor (2).
Recientemente se ha identificado un inhibidor de la reacción
factor VII/factor tisular, el cual requiere de factor Xa como cofactor
que se ha llamado EPI (Extrinsic Pathway Inhibitor) (5).
Existen además otras proteínas de acción anticoagulante
no bien conocidas que son las lipocortinas las cuales pertenecen,
la llamada proteína anticoagulante placentaria (PAP), la
proteína vascular anticoagulante (VAC) y otras más
(5).
Pruebas de laboratorio para evaluar
el sistema de coagulación:
- Vía Intrínseca: TPT: 25 a 40”(2,4), la variación
en más o menos de 2.5” se considera anormal.
Un aumento del valor del TPT con respecto al control o testigo podría
ser indicativo de una alteración a nivel de los factores
VIII o IX (Factores Antihemofílicos) (2).
- Vía Extrínseca: TP: 12 a 14” (2,4), la variación
en más o menos 2.5” se considera anormal.
Un aumento en el valor puede sugerir enfermedad hepática
ya que el hepatocito es la célula productora de los factores
de la coagulación a excepción del factor de Von Willebrand.
Los pacientes con cirrosis hepática pueden mostrar alargamiento
en el tiempo de protrombina . Al igual que pacientes con litiasis
biliar u bstrucción de las vías biliares debido a
que la bilis permite la absorción de la vitamina K, y al
no ser absorbida se produce una disminución de los factores
que dependen de ella como son: factor II, VII, IX, X. El TP aumentado
en este caso pudiera normalizarse con la administración de
Vit K por vía parenteral. Los pacientes con Hepatitis viral
podrían mostrar un TP ligeramente alargado que por lo general
no es significativo.
Otra causa que pueda originar un TP alargado es la terapia antibiótica
de amplio espectro de manera prolongada debido a que destruye las
bacterias intestinales productoras de Vit K y por lo tanto la deficiencia
de los factores anteriormente nombrados (2).
- Vía Común: TT: 10 a 16’’, la variación
en más o menos 2.5’’ se considera anormal.
Mide el tiempo en que el fibrinógeno se transforma en fibrina.
El tiempo se prolonga en casos de deficiencias cuantitativas de
fibrinógeno, en presencia de anticuagulantes heparínicos
o en presencia de productos de degradación del fibrinógeno,
como por ejemplo en la coagulación intravascular diseminada.
CID (Plaquetas v, TPT ^,TP ^) (2).
Púrpuras Vasculares
Las púrpuras vasculares corresponden a un grupo heterogéneo
de desordenes clínicos no trombocitopénicos caracterizados
por manifestaciones hemorrágicas localizadas principalmente
en piel, también se describen lesiones a nivel de la mucosa
nasal, oral, tracto gastrointestinal y aparato genitourinario.
El defecto principal reside en una anormalidad en la microvasculatura
que puede ser endotelial con o sin compromiso del subendotelio.
La integridad anatómica del lecho vascular es esencial para
mantener un equilibrio hemostático, factores como el endotelio
capilar, la membrana fibrilar extracelular, el tejido conectivo
subendotelial y la presencia de glucosaminoglicanos como pegamento
intercelular, son elementos necesarios en la estructura de la microcirculación
y sus alteraciones traen como consecuencia trastornos en la permeabilidad
vascular o defecto en la capacidad del lecho capilar para mantener
su integridad (aumento en la fragilidad vascular). No se encuentran
en este grupo de enfermedades, por lo general, alteraciones en el
número o la función plaquetaria o en los factores
de la coagulación (2).
Las púrpuras vasculares se clasifican en:
Púrpuras vasculares de origen primario
a) Congénitas:
Desordenes hereditarios en el tejido conectivo:
· Síndrome de Ehlers-Danlos.
· Síndrome de Marfán.
· Osteogénesis Imperfecta.
· Pseudoxantoma Elástico.
Telangiectasia hemorrágica hereditaria (Enfermedad de Rendú-Osler-Weber).
Hemangioma Cavernoso Gigante.
Hemocistinuria.
b) Adquiridas:
· Púrpuras simple.
· Púrpura senil.
Púrpuras vasculares de origen secundario:
De base inmunológica:
· Púrpura de Henoch-Schonlein.
· Sensibilidad Autoeritrocítica.
· Sensibilidad al ADN.
· Sensibilidad a Drogas.
De base inmunológica:
Púrpuras Metabólicas:
· Diabetes Mellitus.
· Escorbuto.
· Síndrome de Cushing y Terapia esteroidea.
Púrpuras hipergammaglobulinemicas (amiloidosis, mieloma múltiple,
enfermedad de Waldestrom, Crioglobulinemia).
Púrpura Facticia.
Púrpura Fulminante.
Púrpura Mecánica.
Púrpura asociada a enfermedad infecciosa:
Sarcoma de Kaposi (2).
Trastornos Plaquetarios
Trastornos en la Cantidad:
* Trombocitopenias:
1) Por producción disminuida:
- Congénita: Anemia aplásica constitucional (Síndrome
de Fanconi), Trombocitopenia hereditaria, trombocitopenia ligada
al sexo, trombocitopenia autosómica dominante.
- Adquiridas: Anemia aplásica, infiltración en la
médula ósea por ejemplo leucemias agudas y crónicas,
linfomas, síndromes mielodisplásicos, drogas mielosupresoras,
trombocitopenia cíclica, por deficiencia nutricional, por
falta de ácido fólico vit. B12 y déficit de
hierro. Por infecciones virales: Epstein Barr, rubéola, dengue,
citomegalovirus, varicela.
2) Por destrucción aumentada:
De tipo inmune: Lupus, Artritis Reumatoide, HIV, Infecciones, Linfoma.
3) Por distribución irregular: Hiperesplenismo.
* Trombocitosis:
- Reactiva
- Trastornos mieloproliferativos (1).
Trastornos en la Calidad de la Plaqueta:
- Trombastenia de Glanzman: es un trastorno recesivo autosómico.
Se caracteriza por un recuento plaquetario normal pero el tiempo
de sangría está alargado y casi nula retracción
de coágulo. El trastorno se caracteriza por la deficiencia
de los receptores IIb-IIIa de la membrana plaquetaria por lo tanto
no se producirá agregación plaquetaria.
Se clasifica en tipo I y tipo II. El tipo I que es el más
frecuente, más o menos el 70% de los casos las GPIIb-IIIa
practicamente están ausentes. Lo que ocurre es que las plaquetas
no se pueden ligar al fibrinógeno, al factor de Von Willebrand
y fibronectina por que les falta el receptor fisiológico
y por lo tanto no se produce la agregación plaquetaria.
El tipo II se distingue porque la cantidad de GPIIb-IIIa esta reducida
entre 5 y 25%, pero no ausente, lo que permite cierto grado de retracción
del coágulo pero no suficiente para soportar una agregación
plaquetaria normal (1,2,6).
- Síndrome de Bernard Soulier: Es un defecto recesivo autosómico
caracterizado por trombocitopenia moderada, plaquetas grandes, tiempo
de sangría muy prolongado, con agregación plaquetaria
normal con ADP, ácido araquidónico y factor de Von
Willebrand bovino. El defecto hemostático se debe a la ausencia
o deficiencia molecular del complejo de glicoproteinas IB de la
membrana plaquetaria lo que hace que las plaquetas no puedan adherirse
al subendotelio, que esta glicoproteina es el receptor fisiológico
para el factor de Von Willebrand (2).
Adquiridas:
- Insuficiencia renal crónica: La intoxicación urémica
tiene especial efecto sobre las plaquetas, lo que conduce a una
propensión hemorrágica. Las alteraciones hemorrágicas
pueden incrementarse en los pacientes bajo hemodiálisis tanto
por la heparina aplicada, como por el daño mecánico
que sufren las plaquetas al golpearse contra las paredes de los
ductos del aparato de hemodiálisis (7).
- Drogas: Como sabemos los AINES se caracterizan por inhibir la
síntesis de prostaglandinas, debido a que inhiben la enzima
cicloxigenasa de los ácidos grasos (o prostaglandina endoperoxido
sintetasa), que convierte el ácido araquidónico en
prostaglandinas, tromboxano A2 y prostaciclina. Como sabemos existen
dos isoformas de esta enzima la COX-1 y la COX-2, la primera es
constitutiva, es decir, siempre está activa y se encuentra
en los vasos sanguíneos, el estomago y riñon. La COX-2
es inducida o activada solo durante el proceso de inflamación
por las citocinas u otros mediadores inflamatorios. La Aspirina
y la mayoría de los AINES inhiben la COX-1, es decir, no
son selectivos por lo tanto van ha producir problemas de agregación
plaquetaria al inhibir la producción de tromboxano A2 y también
producen problemas en la mucosa gástrica al inhibir la producción
de prostaglandinas.
Aunque hoy en día han salido nuevos AINES que son selectivos
entre los cuales está un derivado de las pirazolidindionas
que es el Celecoxib (Celebrex), y otros dos derivados de las alcalonas
Rofecoxib (Vioxx) que son inhibidores selectivos de la COX-2 y por
lo tanto tienen menos efectos secundarios que los AINES no selectivos.
- Enfermedad de Von Willebrand: Es un trastorno hemorrágico
que se hereda con carácter hereditario autosómico
dominante que en la mayoría de los casos se caracteriza por
recuento plaquetario normal pero un tiempo de sangría prolongado,
TPT alargado y aumento de la fragilidad capilar.
Este factor es una glicoproteína que se encuentra circulando
en plasma formando un complejo con el factor VIII (1).
Se clasifica en tipo I, tipo IIA, tipo IIB y tipo III.
Tipo I: Es la más frecuente, tiene una disminución
leve o moderada del factor de vW. En los casos más leves,
aunque la hemostasia está claramente afectada el nivel de
factor de vW está inmediatamente por debajo del límite
normal (actividad del 50% o 5mg/L). Las células endoteliales
obtenidas del cordón umbilical de los pacientes con enfermedad
de vW conservadas en cultivos sintetizan y secretan cantidades limitadas
del multímero de FvW y tienen una reducción del doble
al cuádruple del ARNm del FvW (2,5,8).
Tipo II: Mucho menos frecuentes se caracterizan por unos niveles
normales o casi normales de la proteína alterada. Quienes
padecen de la variedad de tipo IIA de la Enfermedad de vW tienen
déficit de las formas del multímero de FvW de peso
molecular alto y mediano detectables por electroforesis de SDS-agarasa.
Esto se debe bien a una capacidad para secretar los multímeros
del FvW de alto peso molecular o a la proteólisis de estos
multímeros poco después de salir de la célula
endotelial y entrar en la circulación.
En la variedad tipo IIb también pierden los multímeros
de alto peso molecular. Sin embargo en la enfermedad tipo IIb, esto
se debe a una unión inadecuada del FvW a las plaquetas. Los
niveles totales de antígenos del FvW y del Factor VIII son
normales (2,5,8).
Tipo III: Aproximadamente uno de cada millón de individuos
padece una forma grave de Enfermedad de vW que es fenotípicamente
recesiva. Presentan antígeno de Factor vW indetectable o
sin actividad y un factor VIII lo suficientemente escaso para tener
alguna que otra hemartrosis lo mismo que la hemofilia A (2,5,8).
El tratamiento adecuado de la Enfermedad de VW depende de los síntomas
y del tipo de enfermedad subyacente. Existen dos alternativas terapéuticas.
Una consiste en usar crioprecipitados, una fracción de plasma
enriquecida con FvW, y la otra en emplear concentrados del factor
VIII que conserva los multímeros del FvW de alto peso molecular.
Los concentrados del factor VIII están muy purificados y
han sido tratados con calor para destruir el VIH; están indicados
para tratar todas las formas hereditarias de la enfermedad de VW.
Otra acción terapéutica que evita el empleo del plasma
consiste en administrar DDAVP (1-desamino-8D-arginina vasopresina)
ó desmopresina, un análogo de la vasopresina que aumenta
los niveles plasmáticos de factor de vW tanto en pacientes
normales como en pacientes con EvW leve. Los pacientes con enfermedad
tipo I son los mejores candidatos para el tratamiento con DDAVP.
En pacientes con variedades de la enfermedad de vW no debe emplearse
el DDAVP sin probar previamente la eficacia, ya que en los paciente
tipo IIa a veces no mejora el patrón de los multímeros
ni la hemostasia y, en los pacientes tipo IIb puede incluso empeorar
el efecto al agotarse el multímero, e inducir a una agregación
intravascular de las plaquetas y descender el recuento de las mismas.
La DDAVP es ineficaz en los pacientes con la forma grave de la EvW
(2,5,8,9,10).
Terapia Anticoagulante
La heparina actúa como potente anticoagulante de acción
inmediata que no inhibe la síntesis de los factores de la
coagulación, sino que bloquea la acción de la protrombina.
Debido a que tiene un período de duración muy corto
ya que debe administrarse de manera parenteral, no es el medicamento
de elección en la terapia anticoagulante a largo plazo, sino
que se utiliza en pacientes hospitalizados o en aquellos que son
sometidos a hemodiálisis. En este caso las pruebas del TP
y TPT se prolongan, sin embargo el tiempo de sangrado es normal
debido a que los vasos y plaquetas permanecen intactos (2). Los
anticoagulantes cumarínicos bloquean la acción de
la vitamina K en la síntesis de protrombina y de los factores
VII, IX y X, de manera que tienen efecto cuando las concentraciones
plasmáticas han descendido en la circulación, éste
se refleja tanto en el TPT como en el TP. La warfarina sódica
es el anticoagulante oral más usado, se absorbe completamente
en el tubo digestivo y tiene una vida media de 44 horas. La máxima
actividad se alcanza a las 36 horas y su efecto puede seguir durante
72 horas, por lo tanto se debe vigilar el TP en caso de procedimientos
quirúrgicos (1). La organización mundial de la salud
recomienda el uso del INR (International Normalized Ratio) como
forma de estandarizar el TP en los diferentes laboratorios (11).
Una serie de protocolos se han sugerido en el pasado para tratar
a los pacientes con terapia anticoagulante que incluye, ajustar
o disminuir la dosis de warfarina días antes de la cirugía
(11). Aunque se ha sugerido en años recientes que muchos
pacientes pueden someterse a procedimientos de cirugía oral
sin alterar su terapia anticoagulante oral. Sin embargo algunos
cirujanos utilizan el INR que es recomendado por la organización
mundial de la salud para monitorear la terapia anticoagulante (12).
Muchos autores han afirmado que no es necesario variar las dosis
del coumadin cuando el INR es 4 (13). Con el valor recomendado de
INR en 3.5 en pacientes que tienen válvulas cardiacas protésicas
e incluso en pacientes con alto riesgo de trombo embolismo pueden
ser tratado sin retirar la terapia anticoagulante (14).
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