Desde hace muchos años que los Dentistas Generales y Cirujanos Máxilofaciales que realizan este tipo de Cirugías, se han planteado la posibilidad de usar antibióticos, ya sea como profilaxis o como tratamiento, para evitar la aparición de las infecciones postoperatorias a una cirugía de tercer molar.
El odontólogo en su práctica diaria activa una serie de mecanismos fisiológicos como son la hemostasia primaria (donde interviene la vasoconstricción y las plaquetas), y la hemostasia secundaria (activación de los factores de la coagulación presentes en el plasma), cuyo fin es prevenir la perdida de sangre; luego la activación del sistema fibrinolítico que degrada el coágulo de sangre para restituir nuevamente el flujo sanguíneo.
Las fracturas maxilofaciales tienen un índice del 69% debido a violencia física, seguido de los accidentes automovilísticos en un valor del 27% y por patologías en un 4%. Como odontólogos no podemos desconocer las medidas mínimas a ejecutar en una situación como ésta.